La risa, tu mejor amiga

De todos es conocido que la risa es un gran remedio terapéutico. Reír no solo alivia el estrés sino que puede ayudarnos a prevenir incluso ayudarnos a mejorar nuestras defensa y favorecer la curación de enfermedades.

No hace falta buscar mucho, siempre pudes encontrar algún buen motivo por el cual reírte: ya sea un chiste, una película, un video en Internet, una gracia de tus hijos o una metida de pata de alguien cercano. Reír es fácil, es gratis y puede ayudarte más de lo que te imaginas. 

Reír puede mejorar la circulación de la sangre. La investigación ha constatado que, mientras que las películas “estresantes” contraen los vasos sanguíneos y aumentan el colesterol, las películas divertidas los dilatan, favorecen el colesterol bueno y permiten que llegue más sangre a los órganos y tejidos.

Del mismo modo, estos mismos estudios indican que la risa puede ayudar a personas con problemas de colesterol y la diabetes “pues el corazón se desacelera y la presión sanguínea baja”.

También, se ha encontrado la relación entre la risa y la reducción del estrés, pues, al reírnos, se reduce la producción de las llamadas “hormonas del estrés” (adrenalina, cortisol, etc.)  Al reírte sentirás más tranquilidad, energía, autoestima y alegría.

Pero no solo la salud de tu cuerpo se ve beneficiada con la risa. Tus relaciones personales, laborales y tu autoconcepto pueden mejorar con solo reírte. Imagina que tienes un problema con un jefe y, en vez de enojarte, sacas uno de mejores sonrisas: no sólo se verá el lado positivo del problema (que todos los tienen), sino que te destacarás por ser una persona positiva y exitosa.  Lo mismo pasará con tu pareja, que te encontrará feliz y deseable, en vez de enfrascarte en una discusión.

Si te ríes de las cosas buenas y las malas que todos los días pueden suceder, reducirás los malos rollos.

Por eso, incorpora la risa como parte obligada de tu día a día. Algunos consejos para ser más feliz y saludable son:
  • Selecciona en Internet aquellos videos que te hacen reír y míralos cuando te sientas triste o estresada. Eso te ayudará a tranquilizarte y a relajarte.
  • Frecuentemente, acude al teatro a ver obras con tinte cómico y divertido. Te alegrarás y te olvidarás de los problemas  por un rato.
  • Apréndete chistes ¡y cuéntalos! Nada es más encantador que una mujer con un buen sentido del humor.
  • Ve al cine de vez en cuando a ver películas que te hagan soltar una carcajada. Esa será la mejor terapia contra la amargura y el mal humor.
  • Ríete de ti: si metes la pata, si dices algo fuera de tono o simplemente te caes bajando unas escaleras.  Así demostrarás madurez e inteligencia.
  • Cuando te sientas triste, recuerda los buenos momentos que has vivido: cuando fuiste feliz sin motivo, cuando algo o alguien te sacó una sonrisa  o cuando la vida te premió  enormemente. 
  • Escribe en un cuaderno las carcajadas más memorables de tu vida y así volverás a reír de nuevo.
Bien dicen que “un día sin reír es un día perdido”. Proponte reír varias veces al día, y no sólo mejorarás tu salud, sino tu calidad de vida.
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Ultima modificación: 11-08-16  a las  20:39