La risa en la comunidad centifica

 

Mientras la película Patch Adams», basada en un médico de California precursor de la risa como tratamiento, se convierte en una de las más taquilleras de EEUU, la Asociación para el Humor Terapéutico lucha por que la comunidad científica respalde los estudios que muestran las propiedades curativas y preventivas del humor y para que los facultativos incluyan esta terapia en su práctica diaria La risa se está convirtiendo en la nueva receta médica de Estados Unidos

 

Julio A. Parrado
No se trata de curarse a carcajadas, pero sí a base de grandes sonrisas. El humor y la broma quieren que la medicina les tome en serio. Para más de 600 especialistas sanitarios de Estados Unidos, la risa tiene propiedades curativas y preventivas y es una disciplina que debe formar parte del currículo académico de los facultativos. La Asociación para el Humor Terapéutico de EEUU (AATH) se está convirtiendo en la pionera de la reivindicación de las recetas de alegría y diversión. Psicólogos y cirujanos han incorporado el humor a su práctica.

Los facultativos deben bajarse del pedestal, renunciar a la actitud grave frente a las enfermedades y optar por el humor», proclama Steven M. Sultanoff, presidente de la AATH. Sultanoff, que ejerce la psicología, se convirtió en 
entusiasta defensor de la teoría del júbilo hace 12 años. En su clínica de California instruye a todo el personal para que introduzca el humor en su relación con los pacientes. Decenas de estudios, recogidos en revistas 
científicas y respaldados por distintas organizaciones médicas están dando fe de los efectos de la risa, pero hasta ahora estas recomendaciones no se estaban plasmando en quehacer clínico. HOLLYWOOD. Un extravagante personaje, ayudado por Hollywood, es el responsable de que la risa se esté haciendo contagiosa.

Patch Adams, un controvertido médico de Virginia occidental, ha vuelto este invierno a la carga. La película inspirada en su divertida y dramática lucha por llevar la risa a los hospitales se ha convertido en una de las producciones más taquilleras de esta temporada en EEUU. Adams y su circo de batines y narices postizas saltó a la luz en los ochenta. Tras pasar una larga temporada en un psiquiátrico, y con más de 30 años, decidió estudiar medicina. Pero sus intentos por tratar de mejorar la relación entre facultativos y pacientes chocaron entonces con las autoridades académicas. A Adams no le importó recibir el trato de payaso durante estos años en los que se ha dedicado a buscar financiación para su Gesundheit Institute (Instituto del Buen Animo), donde aspira a crear un hospital modelo donde las relaciones entre paciente y doctor sean prioritarias. En la reciente conferencia anual de la AATH , Adams fue la estrella invitada. Pese a su extravagancia, está contribuyendo a cambiar la actitud de muchos médicos y de buena parte del personal sanitario», asegura Sultanoff. Este psicólogo ha realizado sus últimas investigaciones sobre la relación entre el humor y las enfermedades cardiacas. El buen ánimo incrementa la creación de inmunoglobulina y reduce el nivel de hormonas propias del estrés, mientras que desde un punto cognitivo y emocional disminuye las sensaciones de ansiedad, rabia, depresión o culpabilidad, factores que potencian las enfermedades coronarias. Sin embargo, las aplicaciones de esta terapia van más allá. También existen cirujanos que recurren al humor en sus relaciones con sus pacientes: tranquilizan al paciente en el preoperatorio y reducen el tiempo de recuperación después de la intervención», asegura Sultanoff. Otros estudios aseguran que el humor ayuda a activar sustancias que reducen la sensación de dolor y aumentan la capacidad de tolerancia ante éste.

Otra de las razones que está llevando a los médicos a las escuelas de humor» es la monetaria. Según la AATH, los facultativos con buen sentido del humor y una saludable relación con el paciente tienen menos riesgo de enfrentarse a demandas judiciales. Pero para Sultanoff, la gran virtud del humor es su capacidad preventiva. Es lo que denomina visión cómica» del entorno. Se trata de una actitud para percibir el humor en todas las cosas, una especie de 
sentido lúdico que contribuye a mejorar la salud. RESPALDO. La AATH aspira a que las principales organizaciones médicas validen sus estudios tarde o temprano. Veinte años después de rebelarse ante el decano de la Escuela de 
Medicina de Virginia, el estrafalario Patch Adams sigue sin poder levantar una piedra de su proyectada clínica. No desesperamos -dice Sultanoff-. Hay que predicar con el ejemplo y tomarse las cosas con buen humor». 

 
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Ultima modificación: 28-04-13  a las  13:30