Cómo alegrar la vuelta al trabajo

 

¿Has vuelto al trabajo pero sigues revoloteando en el recuerdo de las vacaciones de verano? Toma nota de algunas pistas para hacer más fácil y llevadero el otoño.

Por: Enric Castellvi.

 

Hace ya algunos días que el despertador martillea, inexorable, cada mañana para transportarte a la realidad cotidiana. Y sin embargo aún te mantienes en ese maravilloso recuerdo de un verano que se ha esfumado. El diagnóstico más probable es claro: padeces de depresión post-vacacional o algo parecido... Vamos, que no estás para muchas fiestas ni para tirar cohetes.

Todos sabemos que para poder sobrellevar la angustia en este “proceso de duelo”, lo mejor que puedes hacer es regalarte algo, tener un detalle bonito contigo mismo/a que alegre, poco a poco, estos grises días de otoño que se avecinan. Ya sabes que “más vale prevenir que curar”.

Antes de nada, no te vendría nada mal regalarte un buen masaje. Sobre todo uno de esos completos y relajantes. Seguro que cerca de tu casa o del trabajo hay un "spa" o un centro de belleza, al que puedes acudir, incluso sin cita previa. No lo dudes ni un instante, te ayudará a recuperar la energía positiva que precisas para sentirte bien contigo mismo/a.

Una vez que hayas renovado energías es el momento de continuar por tu puesto de trabajo. Dale una pincelada de color y de humor y ríete de tu desgracia, o lo que es lo mismo, de tu buena suerte por ser uno/a de los/as agraciados/as, que por el momento conservas un buen puesto en los tiempos que corren. Ya que no puedes estrangular a tu jefe o a uno de tus empleados, si es el caso, desahógate con una bola antiestrés y de pasada haces un poco de músculos.

Piensa en una frase bonita como por ejemplo: ”Tu creas tus pensamientos, tus pensamientos crean tus ideas y tus ideas crean tu realidad”, escribela en tarjetas y regàlaselas a tu jefe, compañeros o empleados. Pon una foto tuya sonriendo en alguna esquina de la pantalla de tu ordenador, que te recuerde lo feliz y encantador/a, que puedes llegar a ser.

Felicita a menudo a las personas que trabajan contigo, por las cosas que hace, por sus esfuerzos, por compartir el trabajo y su tiempo. Agradece genuinamente a las personas la decisión de colaborar contigo. Muestra tu aprecio y tu comprensión, sobre todo, con los que te resulte más difícil y verás que fácil se contagia la mágia del buen rollo y la gratitud. Visita con una sonrisa los diferentes departamentos, delegaciones, plantas de fabricación de la empresa, promueve y escucha las sugerencias divertidas de la gente.

Propón al departamento de recursos humanos que organice un taller de risoterapia para crear buen ambiente y recuperar la alegría de trabajar. Destapa tu alegría y buen humor y haz participe de ella a todas las personas con las que trabajas (directores, colaboradores, clientes, proveedores).

¡Ah! Y recuerda, que aunque las vacaciones se hayan terminado, siempre te queda el fin de semana. ¡Aprovéchalo para hacer pequeñas escapadas a lugares con encanto!

 
  • Comparte en
Ultima modificación: 28-04-13  a las  13:20