Management de la actitud positiva

 

Algo se cuece en nuestra sociedad, que hace que los paradigmas pasados se empiecen a cuestionar a tenor de los resultados que estamos obteniendo. Las viejas creencias están en crisis permanente.

por Enric castellvi   www.diverrisa.es

 

Cada vez son más frecuentes los descalabros económicos, constantemente nos percatamos que la forma de vida consumista del “tener más, mejor, más grande”, nos está llevando sin remedio a la infelicidad, al estrés y  a la depresión. Y es que el ser humano no será más feliz por tener un montón de cosas superfluas que sacien su adicción de placer momentáneo, como nos hace creer la publicidad y los medios de comunicación. A la vuelta de la esquina, su felicidad volverá  a verse defraudada. Y como todo síndrome de abstinencia, le reclamará más y más, dejándose atrapar por hipotecas millonarias, créditos innecesarios, trabajos que le hastían y le explotan, recluyéndole a una vida sin energía sin relaciones y sin ilusión.

¿No se han fijado ustedes que todavía nuestro paradigma laboral sigue anclado en las viejas usanzas de la esclavitud? Poco ha cambiado el concepto  en los últimos 2000 años. Algo más de libertad, un salario, la mayoría de las veces insuficiente, para poder disponer de empleados-esclavos, a los que se les exige hacer mucho y pensar poco, a los que se les exige tratar con mimo y elegancia a sus clientes y se les trata con poco cariño y desprecio, restregándoles en frecuentes ocasiones el tan cacareado “para eso te pago”, El poco respeto al tiempo de trabajo contratado, exigiéndoles más tiempo a través de palabras vacías de contenido como son “el compromiso”, “la fidelidad”, “iniciativa” y tantas otras con la que el management moderno   han hecho el gran negocio.

Y yo me pregunto: ¿Por qué nadie habla de amor en el trabajo, de amistad, de confianza, de complicidad, de diversión, de ilusiones, de sueños, de calidad de vida, de felicidad?

No es porque no sean importantes, es tan sólo porque todo esto entra en contradicción con los viejos usos de la relación empleador-empleado. 


1. La productividad del "trabajador del conocimiento" no está ligada a actividades físicas sino mentales. Los planteamientos tayloristas de trabajo ya no son eficaces, la ilusión, el deseo y el compromiso son la nueva energía y el nuevo emblema de la eficacia, la innovación y la  productividad sostenible.

2. Las personas necesitamos relacionarnos, y a menudo, esta relación es usada de forma creativa y productiva. Desarrollar medios para que la gente se relacione de forma libre y aceptada en las empresas, repercutirá en el desarrollo de nuevas formas de mejora  continua, creativa e innovadora, todas ellas promovidas por mayores y mejores deseos y posibilidades de comunicación a todos los niveles.

3. Los tiempos lúdicos, al contrario de lo que pueda parecer, traerán nuevas formas de rendimiento: las directamente asociadas a la innovación y la creatividad. La sensación de estar donde quiero estar y la posibilidad de dar mi opinión que permite que la gente pueda aportar su granito de arena.

4. Los medios tecnológicos deberán aportar confort e invertir en diseño de puestos de trabajo interesantes y divertidos, que aprovechen al máximo las fortalezas de cada persona. Si la gente dispone de herramientas de fácil uso, con las que poder disfrutar en su trabajo, tiene más posibilidades de demostrar su creatividad, sin las barreras psicológicas asociadas al miedo, el aburrimiento y el cansancio.

5. El problema no es que la gente no tenga talento. El problema del talento, no es atraerlo ni retenerlo. El problema es que hace falta talento para reconocer el talento. Saber cuales son las fortalezas de cada persona, adaptar cada puesto a la persona que lo desempeña y no al revés, estructurar procedimientos y sistemas que lo tengan en cuenta y lo refuercen. Una persona que desarrolla y aplica su talento es una persona feliz, es una persona que disfruta y va más allá, que renueva su energía mientras desarrolla su trabajo y que añade valor en cada punto del proceso.

6. La alegría se contagia igual que la risa y el buen humor. Personas que sólo trabajaban por obligación, se aburren, se cansan rápidamente y sólo esperan la hora de marcharse, pero esas mismas personas  cuando desarrollan sus hobies,  leen, escriben, cuidan de su jardín, escalan montañas,  aprenden fotografía, o mejoran sus dotes como diseñadores de blogs o páginas Web, sin importarles el tiempo ni el dinero. El talento es mucho más abundante de lo que parece. Y es increíblemente fácil de despertar.

7. Las relaciones de poder y autoridad están en crisis por ineficaces y tercermundistas. La dualidad de la transmisión del poder "de arriba abajo" (dictadura), o "de abajo arriba" (democracia) resultan hoy simplistas e injustas, estas son sólo útiles cuando necesitamos obligar a la gente a hacer lo que no desea o carecemos de argumentos para entusiasmar a nuestros colaboradores: Cuando las personas tienen ilusión, seguridad y capacidad puede obrar por si solas  y basta con solo desarrollar una comunicación eficaz "entre pares".

9. Igual que crece la influencia que ejercen los "iguales" entre sí (las recomendaciones de amigos, compañeros, etc), el "qué dirán" los iguales gana peso como elemento de autoridad y responsabilidad dentro de la empresa.

10. Existen miles de personas que hacen cosas sin esperar dinero a cambio. Cada vez más, un buen salario será condición necesaria, pero no suficiente.

11. Muchos participamos en actividades de voluntariado por la mera satisfacción de ayudar y de hacerlo. La satisfacción de uno mismo es una motivación crucial, y puede llegar a ser mucho más importante que una remuneración dineraria. Ninguna empresa debería perder la oportunidad de crear su imperativo categórico y hacer participar a sus empleados de él. Hacer el bien se convierte en fuente de riqueza para propios y extraños.

12. Otros contribuyen desinteresadamente, por el desafío que supone poder resolver un problema. Las organizaciones deben proporcionar a sus miembros oportunidades para resolver problemas. Con formación bien entendida y honesta, y la información necesaria, cualquier persona es capaz de tomar decisiones sencillas, a saber, el 99% de las decisiones de cualquier empresa, en cualquier momento.

13. En un porcentaje mucho mayor del que se piensa, a la gente no le gusta que le digan lo que tiene que hacer. Casi todos preferimos poder decidir sobre nuestras responsabilidades y nuestras tareas.

14. "El procedimiento perfecto" no es perfecto si no se cumple. Es cien veces preferible un procedimiento imperfecto que haya sido definido y consensuado por los todas las personas involucradas, adaptado a lo razonable, sencillo, claro y eficiente y que se cumpla porque todos lo conocen lo aceptan y se comprometen a usarlo con eficacia.

15. Las personas son más sensibles de lo que pensamos a los costes empresariales. Con la información necesaria, todos somos capaces de tomar decisiones que se ajustan e incluso mejoran dichos costes. Pero es difícil convencer a alguien de que ahorre cuando en los altos niveles se derrocha y dan muestras de opulencia a base de sueldos descomunales, en todas sus distintas formas y el derroche en acciones poco rentables.

16. Los líderes del nuevo paradigma son mentores capacitados, no capataces intransigentes y malhumorados. Formadores que despiertan la ilusión y la inquietud en los proyectos, que saben explicar con mucho énfasis sus sueños, que aportan los recursos necesarios para poder hacer el trabajo y disfrutarlo, que recalcan con empeño los valores culturales de la empresa donde el valor humano es el principal, y se hacen incondicionales del cuidado, la amabilidad y el cariño hasta la saciedad para proporcionar a sus colaboradores las condiciones y la información que necesitan para poder lograr con éxito sus objetivos.

 
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Ultima modificación: 28-04-13  a las  12:28