Utiliza el humor para conquistar clientes

 

Por Barry Farber   ¿Sabes cuál es el secreto del éxito de muchos empresarios? Un buen sentido del humor. No es que tengan un enorme repertorio de chistes (aunque cuentan algunos bastante buenos). Tampoco es que consideren la vida como una gran broma, pues si algo se toman muy en serio es su negocio. No, lo que sucede es que tienen sentido del humor; en otras palabras, saben cuándo aplicar una dosis de frivolidad para eliminar tensiones y hacer que los demás se sientan a gusto.
 
Todos sabemos que las relaciones públicas son la clave del éxito, pero a menudo olvidamos que el humor es un valioso instrumento para consolidar esas relaciones. Lo anterior no significa que te conviertas en comediante de la noche a la mañana, pero sí que detectes lo que es divertido para usarlo en beneficio propio. Aguántenme En ocasiones, una situación difícil puede solucionarse con una buena carcajada. Y para ilustrarlo, les contaré una anécdota.

Con la esperanza de cerrar una venta, acudí a una junta con un importante ejecutivo de una gran empresa. Antes de la junta, su asistente me informó que el ejecutivo pronto sería padre. Ya en la junta, observé que, por alguna razón, no lográbamos establecer un buen contacto. Desesperado, dije: 
 -Supe que está a punto de ser padre.  -Gemelos- respondió, por lo que supuse que ya habían nacido.  -¿Niños o niñas?-pregunté.  -Uno es hombrecito; no estamos seguros del otro.  -¿Cómo? ¿Por qué? -pregunté, extrañado.  -El doctor no sabe a ciencia cierta- respondió.  En ese momento, me sentí tan confundido que cambié el tema de inmediato.

Salí con la sensación de que había sido la peor junta de mi vida. Al día siguiente, hablé para hacer una nueva cita y me informaron que mi cliente había ido al hospital. Al manifestar mi preocupación, la asistente me tranquilizó y de paso aclaró el malentendido: había acompañado a su esposa a un ultrasonido, pues los bebés estaban por nacer.

En la siguiente cita, le conté lo sucedido y las carcajadas del empresario cimbraron el edificio. A partir de ese momento se rompió el hielo y pudimos cerrar el trato en un ambiente de cordialidad. 
 

Con ello aprendí una lección: el humor puede eliminar muchas barreras. Ciertamente, escuchar con atención algo que no hice en la primera cita, es un factor muy importante pero, a veces, el sentido del humor puede ser incluso más útil que la capacidad para escuchar.

La gente se relaciona mejor con las personas dispuestas a reír que con los robots que sólo se interesan en lograr una venta. 
 

En la situación anterior, logré que un episodio chistoso pero accidental actuara en mi favor; sin embargo, hay momentos en que es necesario usar el humor intencionalmente, sobre todo cuando fallan todas las tácticas. 
 Por lo general, me llaman a los quince minutos. No obstante, hay que aclarar que esta táctica sólo funciona cuando ya se han intentado todos los medios que están al alcance. Una vez que se agotan todos los recursos, nada se pierde con aplicar una dosis de humor.

Recuerda las palabras que dijo un famoso humorista: "La risa es la distancia más corta entre dos personas".

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Ultima modificación: 17-11-16  a las  18:20