LIDERAR ES UNA TAREA EMOCIONAL

 

Entre otros argumentos científicamente comprobados, las acciones del líder son responsables por un 70% de la percepción que los empleados tienen del ambiente de la empresa.

 

Para ser buenos líderes lo fundamental es estar en contacto con las propias emociones porque si no, es imposible establecer empatía y sin ella es imposible establecer un equipo de trabajo creativo y eficaz. El liderazgo requiere de la adecuada combinación entre el corazón y la cabeza, entre el sentimiento y el pensamiento. 

"Los grandes líderes son las personas que nos mueven primordialmente a través de la creación de un entorno emocional positivo." 

"El sentido común nos dice que cuanto más a gusto estén los empleados, más esfuerzo harán por complacer a sus clientes. Existe una fórmula para cuantificar esa relación: un aumento del 1% en el clima emocional de los servicios va acompañado de un aumento del 2% de los ingresos." 

Así pues, los líderes que carecen de la adecuada inteligencia emocional -es decir, los líderes incapaces de controlar sus impulsos emocionales o de calibrar adecuadamente la temperatura emocional de una determinada situación- son menos eficaces que los emocionalmente inteligentes. 

"Desde una perspectiva biológica, el arte del liderazgo resonante consiste en integrar los pensamientos y las emociones de un modo que encauce la actividad de la gente en la dirección adecuada, independientemente de la situación." 

"Los grandes líderes «se hacen» en la medida en que van adquiriendo, a lo largo de su vida y de su carrera profesional, las competencias que aumentan su eficacia."

 

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Ultima modificación: 28-04-13  a las  11:12