Emoción y cognición: un vínculo visible en ciertas dolencias

 

El estudio de las enfermedades mentales ha sido y sigue siendo un camino lleno de información sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.

Por Miriam Peláez


Lesiones violentas, deformaciones genéticas o derivadas de alguna enfermedad, lesiones debidas a intervenciones quirúrgicas... toda clase de alteraciones que aportan pistas al poner en evidencia una deficiencia o un mal funcionamiento.

Una de estas enfermedades es el síndrome de Capgras. En 1923, el dr. Joseph Capgras describió el caso que denominó “ilusión de sosias”, un delirio en el que el paciente ve a personas cercanas como farsantes porque piensa que no son auténticos, sino dobles perfectos del amigo o del familiar verdadero. Este síndrome revela en particular cuán equivocada iba la psicología durante siglos al excluir las emociones de su objeto de estudio.

Y si la emoción y la cognición trabajan juntas, es impensable que a los niños de hoy se les enseñe a ejercitar su memoria, se les transmitan conocimientos en historia, matemáticas, lengua, literatura, física, química... y no se les plantee cómo han de reconocer lo que sienten hacia los demás, hacia su entorno; cómo enfrentarse a los conflictos, a los problemas, a las penas...
Según se demuestra en estudios del cerebro, las emociones intervienen en cada decisión que se toma.

No se les puede enseñar a pensar, a reflexionar, a decidir gracias a los conocimientos, si no saben manejar sus propias emociones y leer las de los demás, porque en cada decisión que tomen, en cada reflexión que hagan intervendrán sus emociones; y en cada relación que establezcan van a entrar en juego sus emociones. Son éstas las que determinan cómo van a comunicarse con los demás, con sus amigos, con su familia, con su pareja.

Un sistema educativo integral ha de incorporar al currículo las grandes líneas de la educación emocional: desde la definición y reconocimiento de cada emoción, hasta las habilidades para gestionarlas, pasando por el ejercicio de la empatía, la emoción clave en el dominio de las emociones sociales.

 

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Ultima modificación: 26-04-13  a las  21:09